Romeo, tócale el pecho derecho a Julieta.

De la mano de Shakespeare, Verona ha obtenido por derecho propio el título de ciudad del amor. El próximo San Valentín, asegúrate de que seas tú la persona que frota con ahínco la famosa estatua de Julieta que adorna la plaza del mismo nombre. Solamente esperemos que no acabes igual que ella…