Los 5 errores más comunes a evitar en la India.

La India es una cosa y a su vez, la contraria. Hermosa y horrible, amable y cruel, espiritual y materialista. Este lugar no parece otro mundo, ES otro mundo. Aquí te ayudamos con los 5 mejores consejos para que evites los errores más comunes, pero a la vuelta de la esquina te esperan muchos más (disfrútalos).

 

1. La India es paz y espiritualidad.

Si entre tus planes incluyes el “iluminarte” en esta experiencia que dicen que posee el poder de cambiarte la percepción de la vida, haz una buena planificación de lugares tranquilos y apartados, con actividades especificas encaminadas a conseguir tu propósito (en un retiro, por ejemplo).

En caso contrario, acabarás realizando el recorrido por las prototípicas ciudades hacinadas, caminando por una congestionada calle sin acera, intentando avanzar, con personas y más personas a esquivar y tragando el humo de los vehículos. ¿Están tocando el claxon siempre o solo siempre que están cerca de tu oído?

¡Atención! Hay un ceda el paso (es decir, vaca al frente), más difícil todavía, se ha detenido a comer de un montón de pestilente basura. Finalmente superado ese obstáculo, un tirón de la ropa, es ese niño, sí, ese que lleva siguiéndote casi media hora ¡Veinte rupias, veinte rupias!  ¿Decías que la India era qué?

En resumen, quien se ilumine así no tiene muchas luces. Por lo tanto si buscas espiritualidad y paz, estúdiate muy bien el plan, o ya sabes donde acabarás.

Hombre sagrado de la India

Foto: Juan Contreras Parrado

2. El lugar más visitado es de color blanco…

Y no es el Taj Mahal precisamente, aunque bueno, cada uno lo llama cariñosamente como le apetece. En realidad nos referimos al lugar donde acaban sentados todos los que contraen la clásica gastroenteritis del turista (diarrea para los amigos) que hace estragos entre los visitantes. Si quieres que cuando estés frente al Taj Mahal, tu mente esté ahí, y no en otro lugar al que llamaremos “trono blanco”, mejor que tomes algunas precauciones con la alimentación, sobre todo asegurándote que todo lo que comes está bien cocinado y que el agua que bebes es mineral. A este respecto, lo mejor es conseguir asesoramiento en materia de salud y vacunación en tu centro de salud internacional más cercano.

3. Sí, el Ganges está contaminado. ¿Y tu madre qué tal?

Vale, esto en sí no es un error, el error es mencionarlo, para los hinduistas el río Ganges es creadora de vida, una madre en toda regla y tiene una connotación religiosa muy profunda. Por tanto es mejor hablar de cualquier cosa (del tiempo, por ejemplo), que de lo poco aseada que se encuentra su progenitora espiritual (aunque tengas un libro completo de estudios que así lo acrediten).

Por lo tanto (y aprovechando la rima), desde aquí se recomienda el respeto a las creencias, pero no el baño en bacterias de dudosa procedencia.

El templo Taj Mahal, o del amor.

Foto: Juan Contreras Parrado

4. Estrategias para regatear.

Aquí  se produce un enfrentamiento dispar, entre una versión despistada de ti mismo, frente a alguien que parece manejarse en la situación con la habilidad de Leo Messi.

Si quieres evitar que te metan un gol por toda la escuadra, infórmate y pide presupuestos para tus alojamientos y trayectos antes de partir. Durante el viaje, a ser posible, fomenta la competencia, por ejemplo, si quieres “tumbar” a un taxista o comerciante, mejor que enfundarte los guantes de boxeo, saca esa sonrisa y con tus habilidades sociales solicita la atención de cualquier otro taxista o comerciante de la competencia, ya verás que rápido se llega a un acuerdo con uno, u otro.

Las compras, mejor para los últimos días, ya que durante el trayecto iremos tomando contacto con el valor real de los productos y servicios, sabiendo ya hasta donde se puede llegar en la negociación.

Un truco más que usado por los conductores de “autorickshaws”, entre muchos otros, es acordar un precio por el trayecto e incrementarlo una vez en marcha con los conceptos más inverosímiles. Para estos casos lo mejor es hacerse el turista despistado y tener el precio acordado exacto en metálico para entregarlo en el destino rápidamente, no dando lugar así a demasiada argumentación.

5. La Herencia Británica.

Sobre todo me referiré a la preparación del té, y no tanto al legado en el uso del idioma global, ya que por lo visto la aristocracia británica en sus sobremesas de jardín, mostraron más interés en enseñar a los locales a elaborar las distintas modalidades de esta bebida que a proporcionarles conversación y una educación adecuada para que aprendieran el idioma, actitud que sin duda ha derivado que en la actualidad el uso del inglés sea mucho menor de lo que se pudiera pensar, por lo que el viajero debe tener en cuenta que en muchas situaciones se encontrará con la barrera idiomática. Dicho esto y volviendo al té (qué también hubo influencias buenas) durante tu estancia se hará imprescindible probar el té chai, uno de los más populares del país.

Para finalizar, ya regreses a casa con el espíritu de “Namasté” o “No más té”, dependiendo del calado que haya tenido en ti la cultura, sin duda viajar por este país puede ser un gran reto lleno de aventuras locas e intensas incluso para el trotamundos más experimentado.

Juan Contreras

 

 

Juan Contreras es un autoproclamado psicólogo loco por los viajes, contador de historias y experto en nada



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1 respuestas para “Los 5 errores más comunes a evitar en la India.”


  1. David - 13 de enero de 2011 a las 11:19

    6. Si un camarero te dice que el plato es picante, lo será. Si te dicen que no es picante, también lo será.

    Un error muy común es asumir que no llevará picante salvo que te digan lo contrario. Es más saludable pensar que todo picará como 1000 demonios.



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