10 castillos que no te quieres perder. (Parte 2)

Por si os habéis quedado con ganas de más asedios y conquistas, ¡repasamos los otros 5 castillos imprescindibles del mundo en los que podéis buscar a vuestro príncipe o princesa! (No juzgamos…)    

     

Siguiendo con la fiebre por los castillos que ya comenzamos en nuestro anterior artículo, os presentamos cinco más, por si acaso ya os habéis recorrido los otros y tenéis ganas de continuar. ¡Disfrutadlos!        

6) WINDSOR. (Inglaterra)    

Uno de los castillos más conocidos de Europa es el de Windsor, en Inglaterra. Es una de las residencias reales, todavía en uso en la actualidad, por lo que no todas las habitaciones están abiertas al público. Destaca por su lujoso interior, con obras de arte de pintores famosos, colecciones de armas y armaduras y una suntuosa decoración que casi resulta kitsch.    

Arquitectónicamente también es muy interesante pues mantiene características de los tres siglos en que fue construido (desde el siglo XI al XIII), pero también de las remodelaciones posteriores, que llegan hasta el año 1820.    

También puede visitarse la Capilla de San Jorge, construida en 1348, gran ejemplo del gótico inglés que alberga las tumbas de diez monarcas, y la Casa de Muñecas de la Reina Mary, maqueta con todo lujo de detalles de una casa de principios del siglo XX, que puede resultar incluso siniestra para los profanos en el modelismo.    

Foto: H. Delic

7) CARCASSONNE. (Francia)    

Lo de Carcassonne, en Francia, es algo diferente: toda una impresionante ciudadela fortificada con poderosas murallas que deja sin habla al visitante. Elevada sobre una colina que domina el río Aude, la ciudad mantiene su estampa medieval fuera del tiempo.    

El castillo condal, iniciado en el siglo XII por el vizconde Bernard Anton de Trencavel, pero con añadidos del XIII e incluso del XVIII, es una robusta construcción a la que se accede por una puerta entre dos torres de vigilancia, después de atravesar un puente sobre un foso. ¡Deliciosamente típico!    

En todo el recinto del castillo hay una docena de torres, siendo la Pinte la más alta con sus 28 metros de altura, con interiores abovedados y un curioso sistema de comunicación entre pisos por medio de agujeros que podemos encontrar en otros castillos de la época. También hay otras estancias interesantes, algunas de ellas de estilo románico todavía.    

Gran parte de las estructuras de defensa se construyeron después del sitio y la conquista del castillo en 1209 por Simón de Montfort, cruzado contra la herejía cátara a la que pertenecían los Trencavel, y después de las luchas internas que terminaron con la ciudad destruida por las tropas del rey de Francia. ¡A buenas horas!    

      

8 ) BRAN. (Rumanía)    

Para los amantes de las leyendas, el castillo de Bran, en Rumanía, es cita casi obligatoria. Tal vez resulte más llamativo decir que también se lo conoce como el Castillo de Drácula… ¡Llevad una ristra de ajos!    

Construido en 1212 por los Caballeros Teutónicos, se dice que Vlad el Empalador, de sobrenombre el Conde Drácula, inspiración para el personaje de Bram Stoker por su crueldad, residió en él un tiempo. Otros dicen que solo unos días y que de “residir” nada, que estuvo encerrado en las mazmorras… Sea como fuere, lo cierto es que la visita al castillo es muy interesante.    

El exterior, con sus torres de tejado cónico y su posición, encaramado en una colina y rodeado de árboles, vale la pena. El interior es estupendo, muy medieval, con estancias secretas y pasadizos subterráneos inclusive. Además alberga un museo de arte feudal que ilustra muy bien el periodo.    

     

9) PALACIO DA PENA. (Portugal).    

De aspecto más romántico es el Palacio da Pena, en la ciudad portuguesa de Sintra. Su exterior es maravilloso, excéntrico, con mucho color y un sinfín de elementos decorativos. Hace pensar en algún tipo de pastel dulce y cremoso. Se levantó para el rey consorte Fernando de Sajonia ya en el siglo XIX, lo que se hace notar en toda su estética neogótica, neorrenacentista e incluso neoislámica.    

Todo el castillo es una mezcla de estilos y de objetos de los más diversos lugares del globo repartidos en sus más de veinte estancias. Como en el Salón Noble en el que destacan las vidrieras alemanas y los candelabros de porcelana china, así como otros exóticos elementos. Otra estancia impresionante es el Salón Árabe, decorado al gusto oriental. Incluso sus vastos jardines (¡con 72 km de senderos!) se precian de tener extrañas plantas venidas de las antípodas.           

 

  

Palacio de Potala en Lhasa

Foto: Kenny Mathieson

10) POTALA. (Tíbet).   

Por último, nos alejamos mucho de Europa y llegamos al techo del mundo. Porque no podemos dejar de reseñar el fantástico Palacio de Potala, en Lhasa, la capital del Tíbet y una de las ciudades santas del mundo. El castillo fue residencia durante muchos siglos de los sucesivos Dalai Lama, hasta que el 17 de marzo de 1959 el 14º Dalai Lama, Tenzin Gyatso, tuvo que huir ante la invasión y represión china.    

Encaramado en la montaña Hongshan, derramando sus muros desde la cumbre hasta la base desde mediados del siglo XVII, este magnífico edificio de unos 130.000 metros cuadrados, alberga cientos de dependencias, entre ellas la residencia del Dalai Lama, habitaciones de los monjes budistas, oficinas, un seminario, zonas de estudio y oración, santuarios, bibliotecas, etc.    

Se asciende por escalinatas en zigzag mientras se contempla la magnitud del palacio. Los colores de sus muros, que lo dividen en dos secciones, el Palacio Blanco y el Palacio Rojo, y el destello de sus tejados dorados resultan inconfundibles. Ya Heinrich Harrer, uno de los primeros europeos en pisar la ciudad prohibida, se extasió con esta visión y tituló un capítulo de sus Siete años en el Tíbet “Los techos del Potala resplandecen al Sol”.    

En su interior, el esplendor de la cultura tibetana y la mística de la religión budista crean una atmósfera mágica: columnas esculpidas, esculturas pintadas, otras de oro, largos murales, panoplias de armas, misteriosos objetos de liturgia, utensilios y recipientes de porcelana o jade, etc. ¡Un lugar asombroso!    

   

Rosaura Ruiz    

Rosaura Ruiz es licenciada en Historia, devoradora de libros y amante del arte y la cultura. En cuanto puede, que es cuando el dinero se lo permite, sale de viaje. Planificar la siguiente escapada es lo que la mantiene con vida; las ganas de descubrir nuevos lugares es lo que llena su mente.    

 



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2 respuestas para “10 castillos que no te quieres perder. (Parte 2)”


  1. Marcos_Ito - 26 de octubre de 2010 a las 10:19

    Bueno, técnicamente Carcassone no es un castillo, y el palacio es un palacio, pero merece la pena que estén en la lista. :)

  2. oswaldo - 16 de enero de 2011 a las 20:07

    Están fascinantes los 10 castillos, pero me pregunto: ¿y versalles?



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