Nápoles versus Salerno: ¡Elige tu favorito!
Los “piques” entre ciudades se viven a otro nivel en Italia. Al sur de Italia, los de Nápoles y los de Salerno no se pueden ni ver. ¿El motivo? Adivina… ¿Cosas de rivalidades? Más o menos… El fútbol juega su papel, pero no es lo único. ¡Entérate de qué diferencia estas dos ciudades!
Los italianos no traducen prácticamente ninguno de los anglicismos que nos llegan, cada tres palabras en italiano, meten una en inglés. Por eso, les hace gracia que nosotros utilicemos “ratón”, “correo electrónico” u “ordenador” cuando se puede decir “mouse”, “E-mail” o “computer”, o que “españolicemos” los títulos de las películas americanas. Sin embargo, el internacional “football” es para ellos el “calcio”, y todos los términos relacionados con este deporte tienen su término en italiano.
El afamado “calcio” manda en Italia más que su popular líder político y es la primera línea de separación entre los nativos. Aunque ahora están en diferentes divisiones, en los casos en que “la salernitana” y “il napoli” se enfrentan en el campo de juego, es mejor no cruzarse por el medio…
Del deporte a la mesa, y mientras los salernitanos asegurarán que el mejor helado es el que meten dentro de los “brioche” en la heladería “Neptuno”; los napolitanos presumirán de su característico dulce “baba”, con nutella y alcohol.
Otro de los puntos fuertes que los enfrenta en su dialecto. Es posible que el visitante que se acerque hacia el sur creyendo que controla un buen nivel de italiano, salga de estas dos ciudades deprimido no habiendo entendido palabra de lo que se dice entre ellos. Dos dialectos fuertes, llenos de palabras que se cortan, y cantado con la misma rapidez con la que se habla al sur de España, hace que sus para ellos totalmente diferente dialectos, compartan para el extranjero la misma dificultad para comprenderlos.
Las diferencias y rivalidades continúan en pasado y futuro. Los Nápolitanos, sabiéndose grandes en historia y territorio, critican a los salernitanos acusándolos de falsos. “El patrón de Salerno es San Mateo, el santo de la doble cara, y los salernitanos, como su patrón, tienen siempre dos caras”, te dirá rápidamente un napolitano. “Salerno es más limpia, más ordenada y más cívica que la desastrosa Nápoles”, te contestará el salernitano.
En los temas de limpieza y seguridad ha jugado un papel muy importante La Camorra, que aunque actúe también en Salerno, tiene un peso especialmente importante en Nápoles. La mafia, tan característica de Italia, está dividida en cuatro tipos que se distribuyen a lo largo de todo el país pero siendo más predominante en unas zonas que en otras. Son “N´Drangheta”, nacida en La Calabria; “La Mafia”, procedente de Sicilia; “La Sacra Corona Unita”, de la zona de La Puglia; y “La Camorra”, en La Campania, donde están situadas Nápoles y Salerno.
Éste es uno de los temas que aunque enfrente a napolitanos y salernitanos, en cierto modo, también los une, ya que, aunque en diferente proporción, ambas ciudades viven su influencia y sus consecuencias.
Sin embargo, al margen de tantos enfrentamientos, hay un lujo que las dos ciudades comparten, se trata de la cercanía a los rincones de ensueño de la costa amalfitana. Muchos turistas aprovechan la visita a estas dos grandes ciudades para subirse en un barco y acercarse a los pequeños pueblecitos, llenos de acantilados, que se sitúan a lo largo de la costa. Amalfi es uno de ellos, y es el que le da nombre a la costa, está situado en el golfo de Salerno, a unos 40 kilómetros de Nápoles, y además de pertenecer a la lista de lugares Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, sus habitantes presumen de que se hace aquí, el mejor limonchelo (licor característico en el país hecho a base de limones) de Italia.
Aunque en los últimos años, la que atrae a mayor número de turistas es la bella Positano, aún más famosa desde que en el año 2003 fuese convertida en escenario de rodaje por la película “Bajo el sol de la Toscana” y su protagonista viniese a enamorarse, y a pasearse en Vespa, por este lugar.
Ravello es otro de los pueblos característicos de esta zona, repleta de pequeñas calas donde italianos y turistas vienen a aprovechar los rayos de sol y a bañarse en el mar. Al llegar a estas maravillas naturales, a estos lugares de ensoñación, por un momento, las peleas entre napolitanos y salernitanos parecen cesar… Pero es sólo una impresión, siempre aparecerá algún nativo que, con picardía y orgullo, añada: “Y además, nuestras mujeres son más guapas”.
Patricia Gardeu es estudiante de periodismo y escritora de viajes. El estilo nostálgico y soñador que imbuye en sus artículos consigue que el lector se sienta partícipe en primera persona de su viaje.



