La ruta barata a Machu Picchu.

“El Perú avanza”, aclama el eslogan del gobierno Peruano. “A costa de los estratosféricos precios del transporte y entrada a Machu Picchu”, pensará más de algún turista. Pero tenemos buenas noticias, si tus bolsillos pasan hambre y están gritando “stop”, hay una alternativa atractiva y económica para que puedas seguir avanzando.

La ruta incluye la sobresaliente ciudad imperial de Cuzco, subir al corazón de los Andes hasta sentir la falta de oxígeno, descender y sorprenderte con el paisaje de selva, caminatas en plena naturaleza, refrescarte en un río, pernoctar fuera de ruta, baños termales y por último, ascender la interminable escalinata a Machu Picchu, un auténtico climax. Además te contamos todo aquello que las agencias no quieren que sepas. ¿Qué más se puede pedir?

Tres días, un mínimo de forma física y un alma aventurera son los únicos elementos necesarios para llevar a cabo este periplo, cuyo comienzo se sitúa en Cuzco, principalmente por ser parada obligatoria de todo visitante a Perú.

Día sobre ruedas: Rumbo a Santa Teresa.

Antes de echarse la mochila a la espalda, lo primero es haberse informado de como tomar el autobús a Santa María. Buses limpios y modernos, olvídate de la clásica imagen de una cabina saturada de campesinos, sacos de legumbres y graznidos de aves de granja.

Calcula unas seis horas de trayecto, alternando caminos asfaltados con caminos de tierra, un clásico del Perú, durante el trayecto, para deleite de tus ojos, se ascenderá el puerto de Abra Málaga, a 4.350 metros sobre el nivel del mar. Es una gozada cruzar los techos de suramérica, la vegetación se vuelve escasa, al igual que el oxígeno, frente a nosotros, el nevado de Salkantay, a 6.271 metros de altitud. A la bajada algo sorprendente nos espera, rápidamente, entre las montañas, la verde vegetación se vuelve exuberante. El calor aprieta y abrimos el cristal, entonces asalta la pregunta ¿se nos colará un mono por la ventana?

Vista desde el Machu Picchu

Foto: Anwar

A la llegada a Santa María debemos tomar otro bus a Santa Teresa (dos horas más). Allí nos esperan alojamientos económicos y los mejores baños termales de la comarca, al aire libre y con un marco natural incomparable, catarata incluida.

Día de San Fernando (a pie y caminando): Hacia Aguas Calientes.

El día de hoy nos espera una hermosa caminata. Se inicia la marcha a pie hacia la estación de tren llamada Hidroeléctrica, no hay pérdida ya que siempre se debe seguir el cauce del río Urubamba. Una vez se llega a la estación, se continúa la ruta caminando hacia Aguas Calientes siguiendo la única vía de tren que une ambas localidades. Calcula tres horas de caminata hasta Hidroeléctrica, y desde ahí otras tres más hacia Aguas Calientes (los burgueses que suban al tren tardarán 45 minutos). Se recomienda tomar esta ruta de día, para disfrutar del escarpado paisaje, la abundante naturaleza y evitar un accidentado remojón, ya que las vías pasan por pequeños riachuelos.

Al llegar a Aguas Calientes el panorama urbano cambia radicalmente, se trata de un pueblo moderno con comodidades de resort suizo. Dormir en alguno de sus albergues es sin duda una opción económica. Para los más ociosos, y en este caso es altamente recomendable serlo, en pleno Aguas Calientes se encuentran de nuevo unos baños termales al aire libre. Es una delicia bañarse, descansar y disfrutar de las montañas repletas de árboles mientras se sueña despierto, imaginando la maravilla que nos espera al día siguiente.

Fuente en Cuzco

Foto: Juan Contreras Parrado

Día D: Escalada a Machu Picchu.

Con nuestra filosofía de que el autobús es para señoritos, bien temprano, a las 4:30 de la mañana, conviene comenzar a caminar para subir a Machu Picchu. La subida se hace de noche, calculad aproximadamente una hora y media por una concurrida y tortuosa escalinata de piedra, bastante popular entre los jóvenes, si alguien se decide a hacerla gracias a este artículo, se acordará de mí (no para bien) a la mitad. Muy recomendable llevar linterna, si no quieres comprar una (llevando el ahorro a extremos insospechados), puedes unirte en el camino a algún grupo que tenga y pegarte como una lapa.

A las 6 de la mañana abren la entrada y allí estaremos, sudando a mares y sin medio pulmón, pero justo a tiempo para comprar los boletos. Entonces prepárate para rentabilizar tu mejor inversión, la tarjeta de estudiante internacional ISIC, que reducirá el precio de la entrada a la mitad !Qué no es poco! De todas formas, si no tienes, vale la pena intentar mostrar cualquier otra tarjeta de estudiante, ya que a veces hacen la vista gorda.

En el momento de entregar el boleto de entrada al empleado, hay que enseñar el pasaporte, pero no te despistes, porque justo en el mostrador hay unos mapas magníficos de todo el monumento, y adivina qué, !Son gratis! También ten en cuenta que no revisan el interior de las mochilas, por lo que podrás entrar con tu propia comida y bebida, eso sí, sólo mochilas pequeñas o te obligarán a dejarla en taquilla.

Está amaneciendo, al entrar y contemplar las magnéticas ruinas, dan ganas de revolotear y correr por todos sitios como un niño pequeño, pero es momento de autocontrolarse para sacar el máximo rendimiento a la visita. Dirígite al puesto de control de Huayna Picchu, justo en el otro extremo, donde están empezando a repartir los 400 tickets diarios que dan acceso a esta empinada montaña donde tendremos magníficas vistas panorámicas del complejo, son gratuitas y gracias al madrugón estaremos entre los elegidos.

Este lugar enigmático es hoy una de las 7 maravillas del mundo. Felizmente tan recóndita que nunca fue encontrada (y destruida) por los conquistadores españoles. El explorador norteamericano Hiram Bingham lo descubrió (y según muchos expolió) en 1911. Me pregunto por qué el indígena que le ayudó a encontrarlo no se guardó el secreto, para quedarse y ver el amanecer de la ciudad perdida de los incas, un día tras otro, feliz, hasta el final de los tiempos. Al menos, eso hubiese hecho yo.

Juan Contreras Parrado

Juan Contreras es un autoproclamado psicólogo loco por los viajes, contador de historias y experto en nada.



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4 respuestas para “La ruta barata a Machu Picchu.”


  1. Lucas - 15 de diciembre de 2010 a las 05:11

    Muy BUEN relato Juan!!! La verdad que es lo que espero poder hacer este verano al viajar para Perú…
    Muchas gracias por tu ayuda y consejos!
    Saludos desde Argentina!!!

  2. Lucas - 15 de diciembre de 2010 a las 05:30

    Juan, otra vez yo! Queria saber si es que podes colocar los precios de los pasajes…

  3. Juan Contreras - 20 de diciembre de 2010 a las 11:07

    Hola Lucas, muchas gracias por tu felicitación. Por desgracia no tengo la información concreta, ya que si la plasmara por escrito quedaría obsoleta muy pronto por estar sujeta a cambio cada año. Te hablo de memoria, los trayectos de bus, si mal no recuerdo, salían por menos de 7 o 5 dólares americanos, dependiendo de la duración. El boleto a Machu Picchu por unos 40 dólares americanos aproximadamente. Los alojamientos en pequeñas pensiones de Santa Teresa o Santa María unos 10 dólares americanos. Así es como más o menos lo recuerdo, así que tampoco lo tomes al pie de la letra.

  4. giovanna marìa - 22 de junio de 2012 a las 15:22

    Me agradò mucho el relato de la escalada del MACHU PICCHU. A lgùn dia irè a visitar y lo conocerè en persona la majestuosa Montaña Perdida y fue encontrada para admirarla.



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