¡Paladea La Habana sin pulseras!
No te “empulseres” en La Habana para atarte al régimen de comidas “todo incluido” que ofertan algunas agencias de viajes. A las puertas de tu hotel encontrarás varios paladares en los que si aceptas la falta de variedad de ingredientes, experimentarás la cocina cubana más deliciosa. Y te vamos a ayudar.
Los restaurantes paladares no son para cualquier habanero, y este hecho es dolorosamente palpable si miras a tu alrededor. Eres un extranjero en Cuba y por lo tanto no estarás sometido a las mismas reglas que los locales. En primer lugar, no estarás limitado a la cartilla de racionamiento de frijoles, azúcar, arroz y otros bienes de primera necesidad, tal y como están los habitantes de La Habana, obligados a recurrir al mercado negro si disponen de divisas fuertes. En segundo lugar, dispondrás del dinero necesario para comer a cuerpo de rey en alguno de los múltiples restaurantes del casco antiguo y rematar la faena con un sabroso cigarro puro. ¿No serías capaz de visitar Cuba y no fumar un puro, verdad?
-Hoy tenemos cerdo, langosta o tortuga, – explica Daileen, la amable anfitriona. – ¿Quieren antes un mojito? Salvo que uno sea de piedra, no dudará un segundo en ceder a la tentación y disponerse a disfrutar de la azucarada bebida sentado junto con el marido de la anfitriona, que sonríe fumando un puro frente al providencial ventilador. De las paredes de la casa de Daileen, (porque el restaurante es su propia casa), cuelgan platos decorativos que rodean la estantería en la que reina un televisor conectado a una moderna consola de videojuegos, utilizada entusiásticamente por el pequeño de la familia. Un paladar en La Habana es un negocio rentable debido a que depende del turista. Y el turista por definición es rentable.
¿Pero qué paladar elegir? Debido a la naturaleza variable de cada uno de los restaurantes y su tendencia a desaparecer, las calles de La Habana son la principal fuente de información a la que se debería acudir para obtener recomendaciones fiables y no tan fiables acerca del abanico de paladares a tu disposición, siempre estableciendo un filtro a las promesas de los habitantes locales para evitar acabar en algún lugar de calidad dudosa regentado por el cuñado del habanero. Si hay una regla de oro en Cuba, consiste en que todo aquél que se te acerque por la calle pretende venderte algo, así que es recomendable preguntar a aquéllos que no lo hacen y simplemente disfrutan del cálido sol cubano.
Sin embargo, para los viajeros menos osados existen recomendaciones universales, como por ejemplo el restaurante Floridita, situado en la confluencia de las calles Obispo y Monserrate. Este ancestral paladar en el que se inventó el maravilloso daiquiri, presume del aire bohemio que le confiere el hecho de que el propio Ernest Hemingway empleó su tiempo en Cuba catándolos entre puro y puro. Claro está que si nos creyéramos la historia de todos los lugares en los que se supone que estuvo el escritor en La Habana, tendríamos la impresión de que Hemingway era omnipresente.
En la calle Empedrado, cerca de la catedral, se encuentra otra institución de la gastronomía habanera, el restaurante La Bodeguita De En Medio. Sería un crimen no pararse a probar los Mojitos que en opinión de muchos, son los mejores de la isla, y aunque no sea así, ¿acaso importa? Arroz, frijoles, cerdo y otras especialidades cubanas ofrecen consistencia a un menú que podría quedar demasiado líquido si nos centrásemos solamente en la bebida tropical. Ah, por cierto…también aquí estuvo Hemingway.
Si recordáis la magnífica película cubana “Fresa y Chocolate”, tendréis en mente la heladería Coppelia, situada en la confluencia de la calle 23 con la calle L y especializada en helados de diversos sabores entre los que, obviamente, se hallan la fresa y el chocolate. Debido a que el local permite el pago en pesos, se forman inmensas colas para pedir los helados especialmente los fines de semana, aunque el turista poseedor de pesos convertibles podrá pasar directa y asépticamente por otra entrada si es capaz de soportar las miradas de los cubanos que esperan al sol. Una experiencia interesante y una forma de conectar con la esencia de Cuba es situarse en la cola local y entablar conversación con los habitantes de La Habana. Como premio adicional saldrá más barato el helado.
Si en el paladar que finalmente elijas alguna banda toca música en directo, por favor no pidas La Bamba como la gran mayoría de los turistas. En primer lugar porque se trata de una canción mexicana, y en segundo lugar porque te encuentras en la isla de la salsa. ¡Disfrútala!
David Vuelta es un analista financiero y abogado cuya pasión por viajar sin duda deriva de los numerosos vuelos a través del Atlántico que realizó incluso antes de nacer. Actualmente malvive viajando menos de lo que desearía.






Amigo, es cierto lo que dice de las paladares en Cuba, y sobre todo en La Habana. Le envio lo que ha escrito uno de los clientes de La Fontana Havana Restaurante Paladar: Un lugar muy acojedor ademas de ser, poco a poco cada vez mas emblematico en el entorno de la sociedad habanera, disfruté mucho con la variedad de su carta ya que puedes encontrar desde comida tipica cubana a platos exquisitos de la gastronomia japonesa pasando por deliciosos postres y el mejor vino, ya que tuve el placer de sosprenderme con su amplia oferta en vinos, cosa rara en La Habana. Este restaurante sin duda es un punto obligatorio en mis visitas a Cuba, no solo por la comida, si no tambien por el entorno tan familiar y el local tan acojedor que han logrado, solo comparable a El Templete en la avenida del puerto, aunque este es mas caro que La Fontana.
Por lo tanto me quedo con La Fontana sin duda alguna. Pueden visitarlo en www lafontanahavana info y no olvidar reservar!
El Bacura, Playas del Este Restaurante Paladar – 7 de Noviembre del 2011
Hola y Felicidades por tan interesante artículo!, pues en realidad comparto la opinión acerca de esos recorridos habaneros…ahora si salimos un poquito a la periferia y vamos hacia las maravillosas Playas del Este me quedo con El Bacura, es una especie de Ranchón muy acogedor y privado decorado con detalles ecuestres.
Ahí además de disfrutar de la comida criolla cubana tienen un Bar de Tapas que invita a una excelente reunión con los amigos o la familia. En realidad es ideal para cuando salimos a las afueras de La Habana, repito, yo la he pasado muy bien y los precios son justos.
Pueden darle una miradita al sitio que tienen que encontré hace poco…www elbacura punto com
Suerte y Buen Provecho!
Me gustaria me ayudaran a divulgar mi experiencia.Reserve una paladar llamada RANCHO COQUITO situada en la calle San Miguel en la Vibora para esperar el año nuevo con toda mi familia una 80 personas,comida tipica lechon,moros y yuca;despues de varias coordinaciones el dia del evento no habia audio para la musica donde se esperaba bailar hasta las dos de la madrugada,la respuesta del dueño te devuelvo el dinero y VETE,respire hondo pues llevaba 15 años sin regresar a mi tierra natal y pense que esa reunion familiar tan importante no se podia arruinar,y asi continuo.Al otro dia fue el desastre mas de 50 personas que estuvieron en la fiesta se intoxicaron con la carne de cerdo,muchos de dieron cuenta del problema pero para no hacerme sentir mal no dijeron nada.
Resumiendo hay que tener mcho cuidado cuando se selecciona un lugar para comer pues parece que todavia quedan personas inescrupulosas que por un puñado de dinero no les importa ENVENENAR al que sea
Suerte a todos